Historia UGT de La Rioja
Fecha: 01 Ene 2020
Primeros años
Para conocer los antecedentes de la UGT nos tenemos que remontar a diciembre de 1868, fecha en la que se constituyen en España los primeros núcleos de la primera Internacional Obrera, creada por Carlos Marx cuatro años antes.
En su seno surgieron dos tendencias: la marxista, partidaria de la organización obrera, la lucha política y los principios generales que inspiran el socialismo, y la anarquista, partidaria de la espontaneidad, el apostolicismo y la solidaridad natural.
En 1870 se convoca en Barcelona el Primer Congreso Obrero, donde las distintas sociedades deciden constituir la Federación Regiona Española.
En 1872 se celebró en La Haya un Congreso donde la tesis marxista triunfó. La minoría anarquista no aceptó el resultado y a consecuencia de ello surgió la división en la Internacional y en el movimiento obrero.
En España se escinden una serie de sociedades de orientación socialista. Los tipógrafos encabezados por Pablo Iglesias, reunidos a través de la Sociedad del Arte de Imprimir - la cuna de un gigante como la llamó Juan José Morato - crearon la Federación Tipográfica Española, ejemplo de organización sindical en su momento.
De ahí surgirá - junto con el Centro Federativo de Sociedades Obreras de Barcelona - la iniciativa de una gran central sindical en todo el país. Resultado de ello es el Congreso Obrero de 1882, celebrado en Barcelona, prólogo de lo que unos años después sería la UGT. En él se defendía "mejorar las condiciones de trabajo" y los "intereses de la clase obrera frente a los patronos", y se defendía como principio la lucha de clases frente a la explotación capitalista.
Primero de Mayo de 1990
En 1890 se celebró por primera vez en España el 1o de Mayo. Los dirigentes ugetistas encabezaron las manifestaciones en casi todas las capitales importantes: Pablo Iglesias en Madrid y García Quejido en Barcelona.
En ese gran acontecimiento se plantearon las reivindicaciones más importantes del momento, entre ellas la jornada de trabajo de ocho horas. Miles de trabajadores de toda España salieron a la calle con sus banderas en apoyo de sus ideas.
Poco a poco, la Organización se implanta en Madrid, Bilbao, Valencia, Alicante, Oviedo... Sobre los trabajadores se ejerce la represión con detenciones, procesamientos y cárceles, a las que no escapan tampoco dirigentes como Pablo Iglesias.
En La Rioja, los mejores momentos de expansión fueron entre 1890 y 1895, en que los sucesos de Chicago debieron contraer la permisividad, constituyéndose en la capital secciones de herreros, albañiles, zapateros, carpinteros y tipógrafos.
El 1o de Mayo de 1893, los ugetistas riojanos, conjuntamente con otras sociedades obreras, asistieron a un acto en la posada de Las ánimas, al objeto de celebrar dicha fecha.
Estos inciertos pasos fueron pequeños eslabones de una cadena todavía inconsistente. Su papel más relevante fue el de atraer la atención hacia nuevas vías de emancipación, orientándose en dos ramas definidas: una, la de los trabajadores agrícolas; otra la de los artesanos y obreros.
Durante los días 7 y 8 de septiembre de 1893, Pablo Iglesias pudo, en una de sus giras, hacer escala en Logroño y tener una reunión reservada con los tipógrafos en el salón del Café Suizo y una sesión pública en el local de baile "La Tersípcore".
La UGT, la cabeza del movimiento obrero
La UGT participa en todas las luchas para conseguir mejoras para la clase trabajadora. Uno de los frutos más importantes de las reivindicaciones fue la promulgación de la ley que prohibía el trabajo de los niños menores de diez años.
A lo largo de estos años, la táctica de la UGT no varía: la huelga como método de lucha es un medio extremo que no se debe malgastar y, por tanto, ésta se debe organizar, controlar y dirigir rígidamente con objeto de no perderla.
Muy importante fue la huelga de los mineros de Vizcaya en 1902, en la que los trabajadores resistieron dos semanas frente a los patronos y éstos tuvieron que ceder.
Por esas mismas fechas estaban organizadas las secciones de toneleros, curtidores, albañiles, canteros, alpargateros, panaderos y agricultores de Haro, con un total de 700 afiliados. Influidos por ellos, en Santo Domingo de La Calzada se organizaron los curtidores, con perspectivas de extender la ya existente sección de alpargateros a todos los obreros del calzado.
Tenemos constancia de reuniones en Casalarreina del sector agrario; Hervías de alpargateros; Calahorra, albañiles y carreteros, contando nuestra región con cerca de 2.000 ugetistas.
Son de reseñar las huelgas llevadas a cabo durante estos primeros años de siglo. En 1902, los curtidores jarreros, pidiendo ayuda solidaria a los ebanistas de la misma ciudad. Toneleros, carpinteros, alpargateros de Logroño, los primeros y terceros de Cervera del Río Alhama hacen la huelga durante 1905, la de los trabajadores agrícolas de Navarrete a mediados del año 1906 y 1907; conserveros de Logroño, huelga general de varios oficios en la que participan 121 mujeres; toneleros en Cervera; cordeleros e hiladores durante 1910.
Finalmente son destacables las mantenidas a lo largo de 1915, según el Instituto de Reformas Sociales, en Haro de carpinteros y alpargateros, braceros de Agoncillo, alpargateros de Arnedo y Fuenmayor, obreros del campo de Anguciana y albañiles de Logroño, siendo muy diversos los motivos de todas ellas, tales como el aumento de los salarios, reducción de jornada, suspensión de máquinas en Briones, reglamentación de las condiciones de trabajo y otras más.
Las primeras casas del pueblo
El 28 de noviembre de 1908, la clase obrera madrileña vive una de sus jornadas más memorables: la inauguración de la Casa del Pueblo.
Desde entonces, los trabajadores disponen de un centro propio que les sirve para distintos fines: centro de cultura, escuela permanente para adultos y centro de reunión a donde iban los obreros después de salir de su trabajo. Además allí se celebran sus Congresos presididos por un busto de Carlos Marx. Posteriormente cada localidad donde se implantaba la organización, dispondría de su propia Casa del Pueblo.
Dentro de nuestra región son de destacar las existentes en su día en las localidades de Cervera del Río Alhama(C/ Alameda) y Haro (C/ 2 de Mayo).
De la huelga de 1917 a la II República
La situación de la clase trabajadora se hizo cada vez más insostenible por la represión a que era sometida y por la agudización de la crisis económica.
Como respuesta, en agosto de 1917 estalla la huelga general. Los obreros, tras dos semanas de resistencia, son aplastados por el Gobierno y por las fuerzas militares. Hubo más de un centenar de víctimas. Los dirigentes sindicales Largo Caballero, Julián Besteiro, Daniel Anguiano y Andrés Saborit fueron encarcelados y condenados a cadena perpetua como miembros del comité de huelga. Un año después, el proletariado los saca del penal de Cartagena, ya al elegirlos diputados, ya consiguiendo, mediante la presión popular, que sean amnistiados.
Sin embargo la respuesta de solidaridad a los movimientos del citado agosto transcurrió todavía dentro de un clima de control, destacándose en Logroño los paros en los ferrocarriles y en las empresas Madorrán y Rezola, Bergasa, Ulecia y Escalona. Los huelguistas José Ma Calleja y Gregorio Tarrero fueron encarcelados durante 83 días.
El movimiento obrero español, lo mismo que el mundial se escinde en 1921. La UGT, fiel a sus principios y por una aplastante mayoría de votos, acuerda permanecer en la Federación Sindical Internacional (FSI). Además, para evitar las influencias de los comunistas, se dota por primera vez de una Declaración de Principios, en la que se recoge la definición como Sindicato de clase y su adscripción a la lucha de clases.
Durante los años de la Dictadura de Primo de Rivera la UGT lleva a cabo un profundo trabajo de reorganización interna. La vieja estructura por oficios había muerto.
En nuestra región cabría destacar innumerables acontecimientos que jalonaron este periodo, tales como que las sociedades obreras estuvieron bajo control y fueron disueltas en cuanto intentaron la mínima acción contraria al orden establecido. Así por ejemplo, en 1926 fue clausurado "El Porvenir", en Murillo, denunciado por llevar a cabo coacciones sobre algunos empresarios. En enero de 1929 se celebró el Congreso de la Federación Local de Sociedad Obrera, al que acudieron metalúrgicos, dependientes de ultramarinos, banca, artes blancas, zapateros y otros más, debatiéndose dos tendencias: una encaminada a mantener una postura neutra respecto a las restantes asociaciones españolas; otra dispuesta a mantener los principios y tácticas de la UGT y sus federaciones nacionales, triunfando esta última.
Así mismo en Ortigosa de Cameros es de resaltar el conflicto en una industria textil en recesión, que ocupó varios meses. En dos fábricas los operarios lograron una reducción de jornada, pero los patronos hicieron lo mismo con los sueldos. En concreto en la casa Climaco el empresario amenazó con cerrar si no se llegaba a un acuerdo.
Los socialistas conjugaron la doble postura de agresión e integración con el resultado positivo de acrecentar y fortalecer para los tiempos venideros un sólido Sindicato.
La UGT y la II República
Al caer la Dictadura, Largo Caballero, partidario de introducir reivindicaciones políticas en la esfera de la lucha sindical, trabajó incesantemente por el advenimiento de la II República, que se proclama el 14 de abril de 1931.
Por primera vez en la historia, el Secretario General de la UGT, Francisco Largo Caballero, es Ministro de Trabajo. Como tal, dicta una serie de leyes cuyo objetivo es mejorar las condiciones de los trabajadores y sobre todo de los campesinos. Los propietarios rechazaron con violencia esas medidas. En estos años la UGT alcanza la cifra de 1.500.000 afiliados.
En nuestra tierra se experimentó un fuerte impulso con la proclamación de la República. Como ejemplo, entre mayo de 1931 y 1932 se suman 36 sociedades que pidieron su ingreso en la UGT, procedentes en su mayoría de lugares con tradición como Haro, Santo Domingo, Calahorra, Anguciana, Navarrete y otros menos significativos, como las procedentes de Lumbreras, Nalda o Badarán, engrosando elementos tanto artesanales como agrícolas.
Pero es en junio del 32 cuando el Sindicato experimenta un importante incremento, totalizando 1978 afiliados más, pertenecientes a 17 localidades en torno a la todopoderosa Federación de Trabajadores de la Tierra, la cual emitía su mensaje socialista intentando atraer a su posición a pequeños agricultores y jornaleros. Es de destacar el papel reivindicativo en la primera huelga general de ámbito nacional, convocada por la FTT el 5 de junio del 34. La prensa de aquellos días se hacía eco de la huelga con el titular "Ya es hora. En Santo Domingo de La Calzada tienen que segar los patronos".
Comenzando 1932 hubo una página negra en las reivindicaciones obreras de La Rioja, con fuerte resonancia nacional. A pocos días de los sucesos de Catilblanco, con muertes por la Guardia Civil, ocurrieron los de Arnedo. Aquí los muertos eran obreros y entre ellos un niño de corta edad. Amós Sabrás, diputado socialista, expuso los hechos ante el Parlamento, recriminando el caciquismo político. Y en el mismo año, el 18 de Octubre, celebrándose el XVII Congreso de la UGT en Madrid, Ora de Torre, de Arnedo, agradeció la asistencia y apoyos de la minoría parlamentaria a los sucesos de la ciudad.
Octubre de 1934
En octubre de 1934, ante la llegada al Gobierno de las derechas, con su política represiva, antidemocrática y de retroceso de las conquistas sociales, los socialistas hacen un llamamiento a la resistencia obrera.
La UGT, al lado de los anarquistas, va a escribir una de las páginas más bellas de su historia en defensa de las libertades obreras y democráticas, frente a la amenaza de un Gobierno reaccionario. Su lucha se paga con sangre. Miles de ugetistas son encarcelados y fusilados por defender la libertad.
En nuestro ámbito geográfico hubo intentos de adhesión al movimiento de Asturias, pero fueron sofocados. Un año más tarde, un editorial de "Masas", portavoz de los trabajadores riojanos, se quejaba del cierre de los sindicatos y señalaba que era hora de levantar la clausura y añadía: "?Va a someterse a toda la clase obrera al perpetuo silencio?. Es que los trabajadores no somos ciudadanos, no tenemos derecho a tener sociedades de oficio, benéficas o culturales donde tengan cauce legal nuestros anhelos, donde se planteen y resuelvan nuestros problemas, que son hoy en día los más fundamentales para la sociedad?".
En 1935 reapareció el carlismo con marcado afán proselitista, inaugurándose círculos tradicionalistas en pueblos ya influenciados por anarquistas y socialistas, como en Cuzcurrita, Arnedo o Briones, debatiéndose la región en tensiones cada vez más contrapuestas.
La Guerra Civil
En las elecciones de 1936 triunfan los partidos de izquierda. La victoria electoral conseguida no es respetada por los privilegiados. La sublevación militar del 18 de julio de 1936 conduce a la Guerra Civil más cruel que ha soportado nuestro país.
Los trabajadores combaten heroicamente en los frentes, y vuelven sus ojos a un hombre honesto y laborioso para que se haga cargo del Gobierno: Largo Caballero. Durante su mandato se restablece el orden en la retaguardia y se organiza el Ejercito Popular de la República.
Sin embargo, en La Rioja dos días después de la sublevación, la región estaba en manos de los alzados; quedó así alejada de la línea de fuego, pero no de la irracionalidad de la guerra, generándose un sinfín de acontecimientos a través de los Juzgados y Consejos de Guerra eventuales, surgiendo juicios sumarísimos de urgencia, no para juzgar delitos militares, sino para entender de delitos puramente políticos, sociales e ideológicos, al amparo de nuevas leyes de carácter retroactivo.
Todos los esfuerzos fueron vanos. Después de tres años de resistencia sobrehumana, la guerra se perdió. Con esta derrota comenzaban las muertes, las cárceles y los largos y penosos años de exilio para los obreros ugetistas supervivientes de la guerra. La larga noche de la dictadura había comenzado en España.
La clandestinidad y el exilio
La pérdida de la Guerra Civil no significó la inactividad de la UGT. Al contrario, desde el primer momento comienza la reorganización clandestina en los campos de concentración, en las cárceles y en todos los pueblos donde existían ugetistas.
Se crea además una red de solidaridad con las víctimas de la guerra y represaliados. También se establecen contactos con los militantes del exterior.
Los dirigentes de la UGT siguieron la misma suerte: Julián Besteiro y Largo Caballero mueren. El primero en la cárcel de Carmona, en 1941, el segundo en París, en 1945, a su regreso de los campos de concentración nazis. Ricardo Zabalza, Secretario General de la poderosa Federación de Trabajadores de la Tierra, es asesinado en Madrid. La organización es declarada ilegal y se confiscan sus bienes, adquiridos con el esfuerzo y el sacrificio de sus afiliados.
En Logroño, durante 1945 se gira una inspección policial en la que caen, entre otros, afiliados a UGT, terminando por desarticular todo intento de actividad.
La represión actúa contra las Comisiones Ejecutivas que se forman en el interior. En 1953 cae asesinado en la Dirección General de Seguridad Tomás Centeno, presidente de la Sexta Comisión Clandestina. En 1948 se produce también la sangrienta muerte de 22 militantes de UGT en el Pozo Fumeres (Asturias).
Las dificultades no paralizan la actividad de UGT durante la dictadura. Esta participa activamente en la guerrilla de Asturias, León y Cádiz, en la organización de Primeros de Mayo y en las huelgas más importantes de este periodo.
En 1968, una nueva oleada de terror franquista conduce a la detención, a la deportación y a la cárcel de muchos compañeros.
Ultimos años de la dictadura
Como generalización de una amplia conciencia antifranquista, la lucha sindical de 1970 hizo emerger el movimiento obrero de sus reductos de Asturias, Vizcaya, Barcelona y Madrid, para extenderse por las nuevas áreas industriales.
Al mismo tiempo, el sindicalismo internacional tomaba conciencia de la proximidad de una transición democrática en España y se movilizaba en apoyo de la UGT.
La Organización Internacional del Trabajo - en la que participaba la UGT desde 1974- se convirtió en una plataforma de denuncia de la falta de libertades sindicales en España.
Los trabajadores europeos de multinacionales con filiales en nuestro país, actuando con una gran conciencia solidaria, realizaron acciones para presionar a las direcciones respectivas a favor de la democratización de España.
Paralelamente en el interior de España, la acción sindical impone nuevos instrumentos de lucha en las empresas, como las asambleas, los jurados y los comités representativos. Las organizaciones obreras se plantean la unidad de acción contra la represión, mediante fondos de solidaridad, comités internos de fábricas, frentes de lucha, coordinadoras locales y plataformas reivindicativas unitarias.
El nuevo análisis de la realidad perfiló la estrategia y táctica de la UGT en los últimos años de la dictadura. Las tres líneas principales de actuación se dirigieron hacia la lucha por la democracia y la libertad sindical, la recuperación del papel de la UGT en el movimiento obrero español, y la construcción del socialismo.
En el XXIX Congreso de la UGT, celebrado en 1973 en Toulouse, el último que se realiza en el exilio, se decide que la mayoría de los dirigentes pasen a actuar en el interior de forma clandestina.
En 1972, comenzó a fraguarse en La Rioja la separación de los socialistas y otras fuerzas políticas y sindicales que dentro del mundo laboral estaban definiendo sus programas. 1973 fue decisivo para la configuración de un movimiento a favor de las libertades.
UGT en La Rioja desarrollaba en esta época una intensa actividad, multiplicando sus actuaciones a pesar de la precaria situación en que la habían dejado tantos años de represión franquista. En diciembre de 1975 se establecieron 11 Federaciones que sumaban tan sólo 44 afiliados. A pesar de esta precariedad, UGT supo asumir la defensa de los trabajadores en conflictos como el de INFEMA, en la que los trabajadores se enfrentaron a la dirección y fueron abandonados a su suerte por ese instrumento del franquismo que era el Sindicato Vertical. Correspondió al abogado ugetista Javier Saenz Cosculluela la defensa de los despedidos. En 1976 se produjeron otros conflictos: Europunto (donde quedó patente la solidaridad de la clase trabajadora tanto a nivel nacional -con las firmas de los trabajadores de la construcción- como internacional, mediante la ayuda económica que los Sindicatos franceses canalizaron a través de UGT), Banco Vizcaya, conservas Collado y Ulecia, Mosaicos Bergasa y Tres.
De las detenciones más significativas cabría resaltar la efectuada en abril de 1976 en las proximidades de Assa, en la que entre otros ugetistas (Javier Saenz Cosculluela, José Francisco Gil Alutiz...) se hallaba el que sería dos años más tarde Secretario General de UGT de La Rioja, José Ma Buzarra Cano. El motivo: la preparación de la celebración del 1o de Mayo.
Merece especial mención la existencia de diferentes lugares dónde se reunían socialistas y ugetistas, destacando la farmacia de la calle Vara de Rey N: 9, regentada por Fernando Martínez López ("Nano"), en cuya rebotica se planificaron importantes estrategias políticas y sindicales.
XXX Congreso, otra vez en España
El XXX Congreso, presidido por Ramón Rubial, se celebró en Madrid del 15 al 18 de abril de 1976, con la participación de más de 600 delegados, de los que siete eran riojanos: Juan José Garnica Díez, Angel Fernández Morga, Urbano Espinosa Ruiz, Florentino Santamaría Val, Antonio Rodríguez Basulto, Pedro Luis Díez Macón y Javier Sáenz Cosculluela.
Este congreso puede considerarse histórico: significaba el regreso a España después de años de exilio.
Poco después, en abril de 1977, se dicta la Ley de Asociación Sindical y es legalizada la UGT. El día 13 del mismo mes fue elegido en La Rioja el primer Secretario General Natalio López Gómez. Al poco tiempo tomaría el relevo Pedro Luis Díez Macón.
La entrada en la legalidad significó un crecimiento espectacular del movimiento obrero. UGT extendió su implantación a lo largo y ancho del país. Su consolidación se concreta en el XXXI Congreso, celebrado en mayo de 1978 en Barcelona. Era el primer Congreso de la legalidad después de la dictadura franquista.
Elecciones democráticas
En junio de 1977 se celebran las primeras elecciones democráticas de la transición. En ellas se hacen visibles los vínculos entre la UGT y el PSOE, basados en un origen común, en una ideología compartida, un idéntico proyecto de futuro y una militancia conjunta.
Muchos de los hombres y mujeres que recorrieron los pueblos y ciudades de nuestra geografía, defendiendo el voto socialista, lo hacían bajo el impulso de la militancia en la UGT. Muchos miles de carteles pegados, lo fueron por compañeros que poseían como única finalidad la de ayudar al PSOE, al que sentían como hermano en sus aspiraciones.
De estas primeras elecciones salió como Diputado Socialista el abogado Javier Sáenz Cosculluela, conocido por defender años atrás innumerables casos de trabajadores desde su despacho profesional, lugar de encuentro de demócratas riojanos.
Hacia un nuevo modelo en las relaciones laborales
UGT de La Rioja desempeñó una función de proposición y vertebración, no sólo en el ámbito del trabajo, sino también de la sociedad civil. Recuérdese el papel activo previo a las primeras elecciones al Parlamento de La Rioja que, una vez celebradas, supuso el ver sindicalistas detentando la soberanía popular.
Durante la transición democrática, la UGT promovió el diálogo como posibilidad de entendimiento en la búsqueda de soluciones concertadas para la salida de la crisis económica, poniendo en práctica la dialéctica presión-negociación, que significa combinar las acciones de fuerza (huelga, movilizaciones, etc...) con el diálogo. Fruto de esta política fueron los Acuerdos Interconfederales firmados por la UGT con los empresarios y, en algunas ocasiones, con el Gobierno de la Nación (Acuerdo Nacional sobre empleo (ANE) en 1981; Acuerdo Económico y Social (AES) en 1984, etc..)
En estos acuerdos se mejoraban positivamente las relaciones laborales, se regulaban los derechos sindicales básicos y se ponía en marcha en España un nuevo y moderno modelo sindical.
Sin embargo, el camino se veía dificultado por la actitud empresarial, que en el caso de La Rioja podemos calificar de poco comprometida, voraz y negligente para con la solución de los problemas socio-laborales.
UGT, primera fuerza sindical
Al principio de la transición, el panorama sindical se diversifica en una serie de siglas que identifican a múltiples opciones, entre las que destaca la UGT. La disputa por el espacio sindical se polariza entre la central comunista CC.OO y la UGT. Las primeras elecciones sindicales en libertad se celebran en los meses de enero y febrero de 1978.
En La Rioja siempre dieron el triunfo a la UGT, por lo que ha sido y es la primera fuerza sindical de nuestra región.
El respaldo de los trabajadores demuestra el acierto de la política de UGT, que supo acudir al diálogo en los momentos necesarios sin renunciar a las medidas de fuerza si las circunstancias así lo requerían.
Ilustra esta actitud la huelga del metal que tuvo lugar entre el 26 de marzo y el 3 de mayo de 1979 con una participación altísima, en la que las acciones reivindicativas se sucedieron y cuajaron en la mayor manifestación que se había registrado en Logroño hasta entonces. La compleja negociación, en la que los trabajadores estuvieron fundamentalmente representados por UGT y CC.OO contó al final con el respaldo mayoritario de los trabajadores reunidos en asamblea.
Así mismo se produjeron acciones similares en sectores como los de la construcción, hostelería, panaderías, calzado, textil, vinícola y otros que han ido consolidando el sindicalismo en nuestra tierra.
Paralelamente se vino practicando la línea del diálogo y la concertación. Así tras la aprobación del Estatuto de Autonomía de La Rioja se llevaron a cabo negociaciones en las que bajo la denominación de Acuerdos Regionales se comprometían algunas políticas presupuestarias del Ejecutivo Autónomo con los Sindicatos más representativos.
UGT frente a las medidas gubernamentales
En las elecciones generales del año 1982, el PSOE obtiene la mayoría absoluta y asume el Gobierno. Se iniciaba el fenómeno final de la consolidación por la cual la UGT tanto había luchado. El triunfo del PSOE en lo político y de la UGT en lo sindical abría las puertas…
hacia el cumplimiento del proyecto de progreso, solidaridad, democracia y justicia social. Sin embargo, en 1984 fue imposible alcanzar un acuerdo entre Gobierno, empresarios y las centrales sindicales y ello llevó a un aumento de la conflictividad laboral. Posteriormente el diálogo se recompone, con la firma del Acuerdo Económico y Social.
Para la central socialista, un Sindicato debe ser responsable, máxime si representa a la mayoría de la clase trabajadora. Esa responsabilidad le exige luchar por mejores condiciones de vida para el trabajador y una más justa redistribución de la riqueza. Este convencimiento llevó a nuestro sindicato a establecer la diferencia entre apoyar a un Partido Socialista y legitimar todas y cada una de las medidas del Gobierno.
Las diferencias de la UGT con el Gobierno socialista se plantearon por el diferente enfoque respecto a la política social. UGT ha seguido una política sindical que ha favorecido al saneamiento económico del país. Los logros económicos han sido obtenidos con sacrificios de los trabajadores. Gracias a ello se ha conseguido reducir la inflación e incrementar los excedentes empresariales, pero esto no ha revertido suficientemente en beneficios sociales para los asalariados, ni en la reducción del paro. Todo ello obligó a la UGT a cuestionar las medidas gubernamentales.
Se inició, por consiguiente, un proceso de distanciamiento entre ambas organizaciones que culminó en la huelga general del 14 de diciembre de 1988. En aquella jornada, UGT de La Rioja contribuyó con toda su capacidad al éxito del paro, convencida de que la reforma laboral que pretendía implantarse era un atentado inadmisible.
El masivo seguimiento que tuvo la convocatoria de paro sirvió para que el Gobierno retirara su proyecto de reforma laboral, y también sirvió para demostrar la capacidad movilizadora de los Sindicatos que, con frecuencia, se había puesto en duda.
Por lo que se refiere a UGT de La Rioja, supuso la demostración pública de su autonomía: que las decisiones que afectan al Sindicato se toman con entera libertad por sus organismos. El 28 de mayo de 1992 nuevamente se convoca a los trabajadores y así mismo el 27 de enero de 1994, con el fin de combatir las medidas sociolaborales.
A pesar de todo, UGT no ha tenido ningún reparo en alternar esa actitud de firmeza, si así lo requerían las circunstancias, con compromisos efectivos para superar los problemas más acuciantes de los trabajadores. En 1993, en plena crisis, se llegó al conocido Pacto por el Empleo y la Reactivación Económica de La Rioja, siendo el Presidente del Gobierno de coalición el socialista José Ignacio Pérez Sáenz.
Este talante ha llevado a la UGT de La Rioja a seguir impulsando acuerdos con el Gobierno autonómico y los demás interlocutores sociales, en consonancia con su disposición a negociar antes de acudir al conflicto. Los acuerdos a los que se ha llegado con el Gobierno de la derecha han pretendido impulsar una mayor conciencia social de este Gobierno con la que se aborden los problemas más urgentes de nuestra región, poniendo el acento sobre las condiciones de los trabajadores y los desempleados.
En 1996 se firmó el Pacto por el Empleo que establece como prioridad de la política económica del Gobierno la creación de empleo. Pacto que se vio complementado por el Acuerdo para la Formación Integral de La Rioja destinado a elevar el nivel de cualificación de los trabajadores de nuestra región. También en el terreno de la formación y desde 1992, en que las organizaciones empresariales y las centrales sindicales más representativas firmaron el Acuerdo Nacional de Formación Continua, UGT participa en la FORCEM (Fundación para la Formación Continua). UGT es parte del ente paritario estatal y de la comisión paritaria territorial de La Rioja, en un compromiso inequívoco con la formación, el mantenimiento del empleo y la promoción económica y social de los trabajadores.
Se pone en marcha también en este marco el Tribunal Laboral de La Rioja, fruto de la concertación de 1993, en el cual la UGT de La Rioja es parte activa.
Hacia el año 2.000
En el proyecto de UGT se propone buscar alternativas a los problemas que deberán afrontar los trabajadores en la sociedad del futuro, sometida a profundas transformaciones, tanto en lo cultural como en las relaciones sociales. La sociedad se enfrenta a un desafío económico y tecnológico, a colosos industriales de una…
Unión Europea por consolidar.
El reto consiste en ser capaces de conjugar lo viejo y lo nuevo. Surgen nuevos colectivos con preocupaciones no exclusivamente laborales, como son la paz, la ecología, el ocio, y el Sindicato está obligado a dar respuesta a esas nueva demandas. Es necesario un sindicalismo de participación en los centros de trabajo, insertado en las instituciones y presente donde se tomen las decisiones, en la idea de que la modernización debe ser un factor de mayor justicia social, de una sociedad más integrada y más solidaria.
Un Sindicato en el que quepan agricultores, autónomos, trabajadores de la industria y los servicios, empleados público, parados y pensionistas; un Sindicato que base la concertación, el método de avance en las conquistas sociales y laborales, desde una visión nacional, profundamente riojana, europeísta e internacionalista, como queda definido en el último Congreso de la UGT de La Rioja.
El 37 Congreso Confederal mantiene las señas de identidad de la UGT:
- Su compromiso internacionalista como miembro fundador de la Confederación Internacional Obrera de Sindicatos Libres (CIOSL) y con la solidaridad internacional, destinando un 0,7% de las cuotas de sus afiliados en proyectos de cooperación y desarrollo.
- Su apoyo a la Unión Europea (UE) exigiendo que la política de empleo se convierta en asunto prioritario en toda la UE y promoviendo una nueva etapa de desarrollo del Estado del Bienestar.
- Su preocupación por los problemas sociales (Medio Ambiente, integración de las minorías, protección al desempleo, igualdad de la mujer). Y por supuesto económicos, no en vano el lema de este congreso fue por las 35 horas semanales. El control de las ETTs, de los falsos autónomos, el reparto de los beneficios de las empresas, la defensa del sector público, la aplicación de las normas de salud e higiene laboral, etc..
Reivindicaciones que hace suyas la UGT de la Rioja, que en su 7o Congreso, reunido bajo el lema "Empleo y Solidaridad" se declara como un Sindicato de compromiso. Véase la cogestión en el ámbito de las relaciones laborales tanto en el plano empresarial como en el institucional, así como la lógica mejora de las condiciones de trabajo.
En suma un Sindicato que analiza su vida centenaria, innova el presente y prepara el futuro.
El Futuro ya es presente
El 8º Congreso Regional celebrado los días 10 y 11 de Mayo del 2002, bajo el lema de "Tu fuerza la unión, nuestra fuerza la igualdad" ha supuesto sin duda un paso importante en la innovación del Sindicato. Con la elección del nuevo Secretario General, Carmelo Cabezón, y con el…
de una Comisión Ejecutiva renovada, se abren unos horizontes ilusionantes.
UGT de La Rioja es una organización creíble, cohesionada, con 12.000 afiliados y 1.300 delegados sindicales (49%), respetada por empresarios y poderes públicos, fruto del buen hacer del conjunto de los afiliados y de manera especial de quien fue su Secretario General durante 24 años, José Mª Buzarra Cano. La Historia no sólo de UGT, sino del proceso de transición y de consolidación de las instituciones democráticas en La Rioja no se pueden entender sin la valiosa aportación de este compañero.
Carmelo Cabezón ha recibido con fuerza y decisión el testigo esbozando las prioridades de actuación de su nuevo equipo: mayor democracia interna, acercamiento y compromiso con el conjunto de los trabajadores especialmente con los colectivos con mayores dificultades, apuesta decidida por un sindicalismo "más activo y de menos moqueta". "La Sencillez, la honestidad, la humildad y la coherencia deben ser compatibles con nuestra representación sindical ante cualquier foro".
Un programa de actuación que hace qué el futuro preparado sea ya presente.
30 años haciendo sindicato
El 2007 resultará ser un año importante para UGT de La Rioja. Será el año en el que celebra 30 años de intensa actividad en la región. Un año para reflexionar sobre los logros alcanzados, las metas conseguidas; pero también un año para recordar su constante e ininterrumpido compromiso con…
los trabajadores con el objetivo de conseguir nuevas cotas de bienestar ciudadano.
Estas tres décadas de actividad de UGT en La Rioja responden a la profunda necesidad de los trabajadores de contar con un movimiento sindical fuerte y organizado, capaz de luchar con mano firme en la defensa de sus intereses. Y así encara una década más, sabedor de las demandas de los trabajadores. No en vano, afronta esta nueva época liderando la acción sindical riojana como primer sindicato de La Rioja , con más de 14.000 afiliados y más de 1.400 representantes legales de los trabajadores defendiendo las siglas de la Unión General de Trabajadores.
Una responsabilidad que asumirá la nueva Comisión Ejecutiva Regional elegida durante el Congreso Regional Extraordinario celebrado en abril de 2007. El recién nombrado secretario general, Javier Granda Loza, ya advierte del rumbo que tomará el sindicato: "nos dedicaremos a lo que nos es propio, la defensa de los intereses de los trabajadores" para relegar a un segundo plano la acción institucional. Su popular frase "me veréis más pisando viruta que moqueta" se comienza a convertir en realidad. Y es que este sindicato, en constante proceso de renovación, tratará de que los próximos años se recuerden por su cercanía a los trabajadores, por el contacto con sus problemas y por la solución eficaz de sus conflictos.
130 años de experiencia son el mejor currículum para un sindicato que sigue apostando, sobre todo, por el trabajador.
La crisis de 2008 y la reforma laboral de 2012
Entre 2008 y 2014 la crisis borró del mapa riojano más de 1.134 empresas y sociedades, generando un profundo impacto económico que desbocó el desempleo en La Rioja hasta los 29.000 desempleados. La respuesta ofrecida por el Gobierno de Mariano Rajoy a esta crisis sólo empeoró aún más el empobrecimiento generalizado de las personas trabajadoras...
La estabilidad y el crecimiento económico se ven dramáticamente truncados con el cambio de ciclo económico iniciado en el año 2008. Lo que comienza siendo una crisis financiera termina desafiando el frágil equilibrio económico internacional hasta convertirse en la denominada Gran Recesión, provocando drásticas caídas del PIB en toda la Unión Europea y, especialmente, en España, con un mercado laboral poco competitivo. La Rioja concluye 2008 en caída libre, con sectores clave como la Construcción y la Industria en negativo, y con una sucesión imparable de cierre de empresas, destrucción de empleo y, como consecuencia de todo ello, un empeoramiento generalizado de las condiciones laborales.
Entre 2008 y 2014 la crisis borró del mapa riojano más de 1.134 empresas y sociedades, -según informan, entonces, los medios de comunicación regionales-, al tiempo que las arcas públicas riojanas dejaron de ingresar 2.161 millones de euros durante este periodo. Un profundo impacto económico que desbocó el desempleo en La Rioja llegando a rozar en el año 2011 los 29.000 desempleados, lo que provocó un empobrecimiento social generalizado, la destrucción de los ahorros de los hogares y el incremento exponencial de la desigualdad social.
Una crisis económica y social sin precedentes a la que el Gobierno de España, liderado a partir de 2011 por el PP de Mariano Rajoy, no fue capaz de dar una respuesta a la altura de las circunstancias. Por el contrario, plantea un goteo incesante de recortes sociales que terminaron sustanciándose en la aprobación de la reforma laboral de 2012; la enésima imposición errática que lejos de resolver el empobrecimiento generalizado de la clase trabajadora para una salida justa y equilibrada de la crisis, optaba por favorecer aún más el poder empresarial rompiendo los ejes básicos de las relaciones laborales. De hecho, esta reforma implantaba el abaratamiento generalizado del despido, la modificación unilateral de condiciones laborales y salariales, así como el fin de la ‘ultraactividad’ de los convenios, promoviendo un limbo laboral para aquellos trabajadores/as con convenios caducados. En definitiva, todo un catálogo de despropósitos sustanciados en la rebaja de las condiciones laborales y de despido que impulsó hasta cotas desconocidas los niveles de desempleo y de desprotección de los trabajadores y las trabajadoras.
Tal sería el impacto de esta reforma que el 29 de marzo de 2012 las organizaciones sindicales, con UGT y CCOO a la cabeza, convocaban una Huelga General bajo el lema "Quieren acabar con todo, con los derechos laborales y sociales". Una amplia movilización que culminó en La Rioja con una de las manifestaciones más multitudinarias que Logroño haya conocido. Más de 25.000 personas se congregaron en la capital riojana para salir a la calle a manifestar su rechazo frontal a una reforma laboral que arrastraba años de convivencia laboral y progreso social. “El hartazgo popular es creciente ante las políticas de recorte y restricción de derechos que está aplicando el Gobierno de España", explicaba el secretario general de UGT de La Rioja, Javier Granda, al término de la manifestación. "Tenemos que estar juntos porque se avecinan tiempos muy difíciles", advertía apelando a trabajadores/as, jóvenes y desempleados/as, que componían buena parte de la movilización. Una movilización masiva para decir ‘No a la reforma laboral’ y avalar la convocatoria sindical reforzando, paralelamente, el papel fundamental de las organizaciones sindicales de clase.
Fueron meses agitados, de permanente tensión y conflicto diario. La crisis económica seguía siendo profunda y las políticas de recorte no permitían una recuperación del nivel de consumo y de actividad productiva. Unas dificultades económicas que también afectaron al devenir del sindicato, que en junio de 2012 se veía obligado a presentar un Expediente de Regulación de Empleo de 144 días para dos tercios de sus trabajadores debido a la merma de sus ingresos ante el descenso de los programas desarrollados con las administraciones públicas y la incesante caída de afiliación por el descontrolado volumen de desempleo en La Rioja.
No obstante, la caída de afiliación y representación sindical no fue exclusiva de UGT, sino que afectó a todas las organizaciones sindicales riojanas. De hecho, UGT continuó siendo la Primera Fuerza Sindical de La Rioja, liderando cuantas movilizaciones y protestas sociales y laborales se sucedieron.
Pasaron los meses y en mayo de 2013, tras seis años al frente de la Organización, el hasta entonces secretario general de UGT La Rioja, Javier Granda, anunciaba su intención de no concurrir a un nuevo mandato después de “una decisión muy meditada. Creo que es el momento de que otra generación de el paso y asuma responsabilidades”, añadía al anunciar la celebración el 1 de junio de 2013 del 11º Congreso de UGT La Rioja bajo el lema "Acción, trabajo y solidaridad".
Un congreso que sirvió no sólo para dar el relevo a la secretaría general, sino que sentó las bases de una reducción natural de la estructura del sindicato, de sus órganos de dirección y federaciones. Para ello, se presentaron 127 enmiendas y un pormenorizado análisis de la gestión de la Ejecutiva saliente sobre una etapa que el propio Granda calificaba de "durísima para los trabajadores, representantes sindicales y afiliados por los excesos de especuladores y el avance de los recortes laborales impulsados por la maldita reforma laboral, la peor ley de nuestra democracia a la vista del sufrimiento, desasosiego y la pobreza que ha generado, dejándonos en manos de los poderosos y provocando que los salarios de los riojanos y las pensiones estén por debajo de la media de España”.
Nuevos retos sindicales
El sindicato ha continuado evolucionando en distintas etapas para ganar eficacia, adaptarse y velar por la mejor atención a las personas trabajadoras dentro de un mercado laboral que no da tregua. Será ésta una etapa de cambios para su consolidación.
En este escenario asume la secretaría general del sindicato Cristina Antoñanzas Peñalva (Calahorra, 1976), que pasa a ser la segunda mujer en España en dirigir una Unión de Comunidad Autónoma de UGT y la primera en liderar la Unión General de Trabajadores de La Rioja. Hasta entonces, Antoñanzas había ocupado la Secretaría de Empleo y Salud laboral durante los cuatro años anteriores en la Comisión Ejecutiva encabezada por Javier Granda.
Bióloga de profesión y experta en salud laboral, Cristina Antoñanzas encarnaba una nueva generación de jóvenes sindicalistas, con formación académica y sindical, criada en el seno de una familia con gran arraigo ugetista y con una perspectiva amplia y renovada de los cambios sociales del momento.
La experiencia sindical y la perspectiva de futuro necesaria permitieron a Antoñanzas afrontar los importantes retos que tenía por delante el sindicato, centrando su mandato desde el principio en revertir la reforma laboral, frenar los múltiples recortes impuestos por los Gobiernos nacional y regional, buscar alternativas de empleo para los desempleados riojanos y reactivar la negociación colectiva bloqueada y el diálogo social.
Unos retos que incrementaron su perfil sindical y atrajeron la mirada del entonces candidato a dirigir la Confederación, Pepe Álvarez, quien la nombró vicesecretaria general de UGT tras su elección como secretario general en 2016 en el 42 Congreso Confederal. Antoñanzas pasaba a convertirse en la primera vicesecretaria general y mujer de UGT en ocupar tal cargo. Un papel destacado que le impediría continuar al frente de la organización en La Rioja, por lo que presenta su dimisión en marzo de 2016, a poco más de un año de finalizar su mandato regional.
“Pese a los numerosos e injustos ataques aquí seguimos, como primera organización sindical de La Rioja, obteniendo la confianza de los trabajadores en cada empresa, en cada elección, en cada decisión que tomamos diariamente. Por ello os animo y os exijo que sigáis mirando al futuro con esperanza, con fuerza y sin complejos para continuar llevando donde se merece a nuestra Unión General de Trabajadores de La Rioja”, exhortaba en su despedida ante los delegados y delegadas al Congreso Regional, celebrado el 20 de abril de 2016, encargado de encontrar el relevo en la secretaría general.
El relevo de Cristina Antoñanzas llegaría del seno de su propio equipo, a través del hasta entonces Secretario de Empleo y Salud laboral, Juan José Bárcenas Ruíz (Logroño, 1965), que recogía el testigo en el 12 Congreso regional de UGT La Rioja con un alto grado de consenso: el apoyo del 85,39% de los delegados y delegadas al Congreso.
Empleado público de la Seguridad Social de La Rioja, Bárcenas conocía de primera mano las líneas de acción sindical que había venido desarrollando la Organización en los últimos años. De hecho, fue uno de los impulsores de la Ley 1/2016, de 4 de abril, de impulso y consolidación del diálogo social en La Rioja como principal valedora de la contribución sindical a la concertación social como herramienta de progreso. De igual modo, contribuyó de manera determinante a la creación de las principales movilizaciones desarrolladas tanto en solitario como a través de las mareas y plataformas, de las que hasta entonces había formado parte activa.
Defensor de los servicios públicos como garantía de igualdad y cohesión social, Bárcenas tomaba las riendas “con orgullo de un sindicato centenario que ha sobrevivido a todo a base de horas perdidas, de lucha sin cuartel, de noches en vela, de movilizaciones, de huelgas, de pelear por los derechos de los trabajadores y de dejarnos las vida de muchos compañeros en el intento de hacer una sociedad mejor", explicaba en su discurso de proclamación.
Durante su mandato también tuvo lugar la última gran reestructuración de las Federaciones sectoriales en las que se sustenta la Organización. En Mayo de 2016 todas las Federaciones estatales concluían con éxito sus correspondientes congresos constituyentes y pasaban el turno a sus homólogas territoriales; éstas debían reproducir el procedimiento para dar forma a la nueva Unión General de Trabajadores. El proceso, en el que todo el sindicato lleva meses trabajando, suponía una ambiciosa reorganización interna con el objetivo de mejorar su capacidad de respuesta y la atención directa a los afiliados en particular y a todos los trabajadores en general.
"No se trata de una fusión, sino de un proceso mucho más complejo de revisión interna del sindicato para la conexión directa entre sectores naturalmente afines", aseguraba el secretario general Juanjo Bárcenas. Se trataba de dar a luz "una nueva organización que, sin duda, nos hará aún más fuertes y que en la práctica supone reestructurar las Federaciones reduciéndolas de seis a tres, para reincorporar cada una sectores organizados de manera más racional en función de su actividad".
De este modo, las seis federaciones quedaron reducidas a tres:
- Federación de Industria, Construcción y Agro (FICA-UGT): que incorporó todos los sectores industriales, incluidos los agroalimentarios y los de construcción. Hasta entonces estos sectores estaban mayoritariamente encuadrados en MCA y en FITAG.
- Federación de Empleados de Servicios Públicos (FeSP-UGT), que pasó a incluir a todos los trabajadores directamente dependientes de las administraciones públicas y de aquellas empresas encargadas de la gestión privada de servicios públicos que hasta entonces se incluían, en su mayoría en FSP y FETE, así como una parte también en SMC.
- Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC-UGT) que integraría a partir de entonces los servicios privados que anteriormente estaban encuadrados, sobre todo, en SMC y FES.
En definitiva, "se produce una reducción automática de estructura y se genera un aprovechamiento mayor y más eficaz de los recursos con los que cuenta el sindicato pero enfocando mejor dónde volcarlos” dentro de un mercado laboral cambiante, donde la movilidad laboral deja de ser un inconveniente, ofreciendo una respuesta sectorial específica. Un camino que en La Rioja culminaba en el mes de junio de 2016, tras sus correspondientes congresos constituyentes.
Ya en enero de 2017, el secretario general de UGT La Rioja anunciaba su dimisión por motivos personales que le impedían continuar con su labor al frente de la Organización y que pasaban a ser su máxima prioridad, dejando en manos de una Comisión Gestora la elección de un nuevo líder.
Estabilidad y adaptación
“Unidos somos más fuertes” ha sido siempre el hilo conductor de una Unión General de Trabajadores que, tras un proceso de cierta inestabilidad orgánica afronta una nueva realidad laboral, equilibrando su vocación de sindicato de clase a las demandas sociales emergentes
Precisamente, el portavoz de la Comisión Gestora, Jesús Izquierdo Santamaría (Cartagena, 1973), asumía “convencido, decidido e ilusionado” la secretaría general de UGT La Rioja tras ser elegido con el apoyo del 84,15% de los delegados/as al Congreso Extraordinario celebrado por la Organización el 30 de junio de 2017.
Un amplio respaldo sindical para resolver los importantes retos de la Organización que, como secretario de Acción Sindical y Negociación Colectiva de la Federación de Industria, Construcción y Afines (FICA) afrontaba con la misma determinación y carácter con el que once años atrás, como joven presidente del Comité de Empresa de Electrolux, tuvo que afrontar el cierre de la emblemática firma en Logroño.
“Es el momento de dar un paso adelante, no se podía mirar hacia otro lado y había que ponerse a disposición de la organización para conformar un equipo de garantías que dirija el sindicato, afrontar los enormes restos que hay por delante y dar respuestas a las demandas de los trabajadores riojanos y de nuestros afiliados", aseguraba al anunciar la presentación de su candidatura.
En su primera intervención como secretario general, Jesús Izquierdo trazó como objetivos prioritarios para el sindicato el "desbloqueo de la Negociación colectiva ante la inaceptable situación de muchos convenios sin actualizar desde hace años y la desprotección de los trabajadores de estos sectores", así como la mejora “del tejido industrial riojano para que sea el tractor del resto de sectores; la lucha contra las empresas multiservicios y el abordaje de la situación de los centros especiales de empleo". Igualmente, Izquierdo asumía "la defensa de unos sectores públicos y de calidad, la lucha por unas pensiones dignas, y su apuesta clara y decidida por aumentar la beligerancia hacia aquellas empresas que incumplan la normativa en materia de salud laboral", añadía.
“Trabajo y constancia” fueron sus mejores aliados en esta primera etapa en la que también consiguió relanzar el incipiente Diálogo Social.
COVID 19. La pandemia que lo cambió todo
El impacto con el que nos alcanzó la pandemia únicamente fue comparable con la imprescindible labor de nuestros servidores públicos, auténticos héroes de este momento histórico
El 2 de marzo de 2020 se confirmaba el primer caso en La Rioja de contagio de coronavirus. Un contagio incipiente en Haro que continuó arrasando imparable toda la región que, al igual que el resto del país, afrontaba una etapa desconocida en la Historia reciente con la declaración del Estado de alarma para tratar de contener un incesante goteo de contagios y fallecimientos a golpe de aislamiento social.
Un momento para entender y recordar la importancia vital de nuestros servidores públicos, gracias a cuyo coraje y compromiso se salvaron miles y miles de vidas. A golpe de aplausos, la ciudadanía reconoció diariamente esta labor de nuestros empleados públicos que fueron primera línea de defensa contra una voracidad pandémica difícilmente combatible. Ojalá nunca olvidásemos la importancia nuclear de estos trabajadores esenciales, públicos y privados, que mostraron la verdadera fortaleza de nuestro Estado de bienestar.
Junto a incalculables pérdidas personales, el COVID 16 también desencadenó una situación económica dramática y una incertidumbre laboral inédita, marcada por la parálisis exportadora y productiva de sectores básicos. El saldo laboral de la pandemia superó los 25.000 trabajadores afectados por los más de 4.000 Expedientes de Regulación presentados en la región. Si bien, gracias a la articulación de ayudas directas, planes de actuación y apoyo y otros mecanismos fundamentales como la articulación de los ERTE, fueron claves para el soporte económico de la región y del país.
El “escudo social” implementado por el Gobierno de España permitió lanzar un paquete de medidas económicas sin precedentes para el sostenimiento del empleo y de la actividad empresarial, llegando incluso a movilizar recursos equivalentes al 20% del PIB en 2020. Una inyección económica que permitió la recuperación paulatina de la actividad productiva y el mantenimiento de las economías familiares y que constituyó una respuesta en las antípodas a la ofrecida en la crisis económica de 2008, cuando los recortes y la reforma laboral empobrecieron el país.
Recuperación y resiliencia
Pese a la profunda cicatriz que dejó la pandemia, UGT supo recuperarse y coger impulso para reforzarse y seguir guiando la acción sindical riojana
El 22 de octubre de 2021 Jesús Izquierdo volvía a ser reelegido como secretario general de la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores de La Rioja con el 74,11% de los votos en el 13º Congreso Regional Ordinario.
El lema elegido, ‘Recuperación de derechos en Igualdad’, ya marcaba de forma nítida uno de los principales objetivos para esta nueva etapa de la primera fuerza sindical de La Rioja: afrontar la recuperación de derechos garantizando la igualdad de oportunidades para todos y todas.
La nueva Ejecutiva, con Jesús Izquierdo al frente, daba continuidad a la lucha del sindicato por cuestiones como la subida del Salario Mínimo Interprofesional, la derogación de la reforma laboral y el reforzamiento del sistema público de pensiones, “pasar de las promesas a los hechos, de los anuncios al BOE”. Una etapa en la que el sindicato apostó también por recuperar y reforzar el papel del Diálogo Social en la región; el desbloqueo de la negociación colectiva que en sectores cuyos convenios languidecían sin renovarse; el potenciamiento de la industria a través de una auténtica política industrial; las políticas de empleo de recualificación, formación, orientación y colocación de las personas en situación de desempleo de La Rioja; el desarrollo de las infraestructuras de la región; y el fortalecimiento de los servicios públicos.
Jesús Izquierdo pasa a hacer suyo un empeño personal por preservar la salud laboral en La Rioja tras el dramático ascenso de la siniestralidad en el trabajo que sufre la región en los años 2022 y 2023. Unas cifras “escandalosas” – 14 fallecidos en 2023- que empujan a la Organización a ser especialmente beligerante con los incumplimientos de la LOPRL y con la falta de medios para el control de su cumplimiento. “No nos vamos a cansar de señalar a todos los agentes responsables del drama que vive esta Comunidad”, advierte haciendo suyo el mantra “Sin vida no hay salario” para exponer la paradoja de conseguir mejorar las condiciones laborales mientras los trabajadores pierden lo más importante, su vida.
Es en esta etapa, en 2022, bajo mandato socialista, cuando nace la figura del “delegado territorial de prevención”, impulsado por los agentes sociales, la patronal y el Gobierno en el seno del diálogo social. Una figura clave que se mantendrá tras el cambio de gobierno que vive La Rioja en 2023, cuando el PP regresa al frente del Ejecutivo regional.
UGT, primera fuerza sindical
El liderazgo de UGT en La Rioja continúa siendo indiscutible año tras año. Esta fortaleza nunca ha sido casual, sino fruto de la experiencia, competencia y coherencia que ha demostrado a lo largo de los años, conjugando movilización y negociación para alcanzar los objetivos marcados
En la escena sindical nacional, Pepe Álvarez vuelve a ser reelegido secretario general de la UGT (Unión General de Trabajadoras y Trabajadores) con casi el 80% de los votos en el 44º Congreso Confederal celebrado en noviembre de 2024, afrontando su tercer mandato bajo el lema 'Más y mejor sindicato'.
Un lema que muestra el firme propósito de UGT por seguir creciendo una vez recuperado de la crisis económica postpandemia y que también asume el sindicato en La Rioja en su 14 Congreso Regional, celebrado el 31 de enero de 2025 en Logroño, y en el que Jesús Izquierdo volverá a ser reelegido secretario general en una ajustada votación en la que acabaría consiguiendo el 51% de los apoyos frente a la segunda candidata en liza, Cristina Antoñanzas Peñalva.
Tras su reelección, Jesús Izquierdo dará continuidad al proyecto sindical desarrollado en anteriores mandatos, manifestando su deseo por impulsar el crecimiento y reforzar el liderazgo sindical de UGT en La Rioja.
Este crecimiento no sólo constituye una declaración de intenciones, sino que, en un ejercicio ejemplar de resiliencia a lo largo de los últimos años ha permitido al sindicato continuar siendo la Primera Fuerza Sindical, manteniéndose a más de 10 puntos de ventaja sobre CCOO, el segundo sindicato, y alcanzando una representación legal de los trabajadores y trabajadoras en La Rioja superior al 38 por ciento, con más de 1.000 delegados y delegas en las empresas y una afiliación superior a las 10.000 personas trabajadoras, aupándola como la mayor organización de La Rioja de todos los ámbitos.
Un liderazgo que no sólo ha contribuido a aumentar la presencia de UGT en los centros de trabajo de la región, sino que también ha permitido marcar la agenda sindical y social de La Rioja. En este sentido, durante los últimos años la Organización ha reeditado una apuesta firme en su lucha contra la siniestralidad, el fomento de la igualdad y la mejora de las condiciones laborales, especialmente en el aumento de los salarios y la reducción de la jornada laboral.
En este sentido, destacan las numerosas movilizaciones relacionadas con la reducción de la jornada semanal a las 37,5 horas que UGT ha liderado en unidad de acción con CCOO a partir de 2024; un elemento clave que ahora UGT continúa peleando en las mesas de negociación colectiva tras el intento infructuoso del gobierno central por alcanzar un acuerdo parlamentario que permitiera, cuarenta años después, modificar la jornada de trabajo semanal.
De igual forma, ya en solitario, UGT ha destacado en los últimos años por su intensa lucha contra la siniestralidad laboral, señalando públicamente a los agentes responsables del incremento de los accidentes, con movilizaciones periódicas frente a la Federación de Empresas, la Inspección de Trabajo, el Gobierno de La Rioja y muy especialmente las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales.
No obstante, no todo han sido movilizaciones; en un ejercicio de responsabilidad y en coherencia con su posición como primera fuerza sindical, UGT ha sabido conjugar estratégicamente la presión en la calle con la negociación en la mesa de concertación social institucional. De hecho, ya con el ‘popular’ Gonzalo Capellán al frente del Gobierno de La Rioja y en línea con las prioridades sindicales públicamente manifestadas, UGT ha impulsado y firmado en el seno del Diálogo Social acuerdos tan relevantes como el Plan de Formación Profesional y Empleo 2024-2028, la Estrategia de Seguridad y Salud en el Trabajo 2025-2028 o el Plan de Desarrollo Industrial 2026-2028.